México  1976, el inicio de la universalidad de AIPS

(AIPS, Asociación Internacional de la Prensa Deportiva, por sus siglas en francés)

Raúl García Salguero
Tijuana.- En el libro La Historia de AIPS (1924-2011) se reseña un poco de lo que fue este gran evento el Congreso de 1976, su autor el español José María Lorente ha dicho que por falta de espacio en la edición, no abundó en muchas anécdotas que en esta nación ocurrieron pero no descartó hacer un viaje a Mexico para abundar en el tema. A continuación la traducción del 45 Congreso AIPS en México 1976.

El Libro La Historia de AIPS (1924-2011) de José María Lorente, un periodista deportivo español con más de 60 años en la profesión que ha vivido más de 45 Congresos dedica un capitulo al Congreso de 1976 que se realizó en la Ciudad de México.

En este capítulo el autor recrea magistralmente uno a uno los congresos de AIPS y muy en especial recuerda el que se efectuó en 1976 en México, porque para AIPS fue el primero fuera de Europa y con el celebraron el 40 Congreso en la ciudad de México.

Era la primera vez que una reunión de estatutos era llevada a cabo fuera de Europa. La Asociación había realizado no menos de treinta y nueve Asambleas y Congresos antes de que este gran día llegara, esta gran ocasión representó el inicio de la universalidad de AIPS.

Recordar la historia, los orígenes y el propósito con que se creó la AIPS debe permitir a los jóvenes periodistas amar más a su profesión pues este programa que reúne a expertos con noveles trabajadores de los medios de comunicación es uno de los grandes logros de los actuales dirigentes del organismo.

Traducción del Capítulo dedicado a México

CIUDAD DE MEXICO 1976. Solo tres meses más tarde en Abril de 1976, AIPS finalmente rompió sus límites y dejo atrás a Europa, para celebrar su 40 Congreso en la ciudad de México. Era la primera vez que una reunión de estatutos era llevada a cabo fuera de Europa. La Asociación había realizado no menos de treinta y nueve Asambleas y Congresos antes de que este gran día llegara, esta gran ocasión representó el inicio de la universalidad de AIPS. Sin embargo, el Congreso estuvo a punto de ser cancelado justo en la víspera de su reunión de inventario y con la gente en camino de todas partes del mundo.

VUELOS CHARTER. Frank Taylor, quien vivió las altas y bajas de primera mano recuerda que:

“Los Delegados de los países europeos fueron trasladados juntos en un vuelo charter desde Paris a México, con una escala en Madrid. Todos los periodistas europeos habían obtenido sus visas en sus respectivos países, excepto por aquellos del bloque este, quienes habían asegurado obtendrían sus visas llegando al aeropuerto de México, tan pronto como dejaran el avión. Yo hablé con el servicio de aeropuerto para explicar la situación y también hable sin éxito con la tripulación. Nada se podía hacer. Así que el Congreso estaba en peligro de cancelarse: nadie podría abordar el avión a menos que se les permitiera viajar a todos juntos. Las siguientes dos horas estuvieron llenas de conversaciones tensas, pero AIPS se mantuvo firme y la tripulación finalmente cedió. Todos viajamos juntos, nos reunimos con los demás que esperaban en Madrid y llegamos a México seguros, en donde fuimos recibidos cálidamente y nuestros colegas de detrás de la Cortina de Acero obtuvieron las visas prometidas”

Antonio Mora Hurtado, el Presidente de los Periodistas Mexicanos, había viajado desde América del Sur, de arriba abajo, invitando a todos los países en el área, asegurando la más grande participación posible de delegados de ese Continente. Sin duda lo logró, pero los delegados solo podían participar como observadores. El Congreso que arrancaría del 14 al 18 de Abril, fue inaugurado por el Presidente de la República, Luis Echeverría, acompañado por casi todas las autoridades de nuestro país anfitrión en un alarde de apoyo que rara vez se había visto en nuestros Congresos, ni antes ni después. El Comité Ejecutivo y los delegados se hospedaron en el Hotel Camino Real, en el cual fueron las sesiones de trabajo en donde, también presidido por Frank Taylor, con suma atención fueron tratados los problemas del periodismo en América del Sur, así como el incremento de la membrecía en esa parte del mundo.

Durante el Congreso, Lucien Tshimpumpu se despidió del Comité cuando renunció a su posición como Vice-Presidente por África a favor de Abdelmajid Noaman, de Egipto. Hubo tres nuevos rostros en el Comité Ejecutivo, todos ellos como el Vice-Presidente, por sus respectivas secciones continentales: Mauro Pinheiro, de Brasil, para América Latina; Antonio Mora Hurtado para Norte América y Robert T Miyakawa de Japón en nombre de Asia. De los cuatro integrantes del Comité, sería el japonés quien llegaría a tener la mayor presencia y el trabajo más efectivo a favor de mejorar las relaciones con el Comité Olímpico Internacional. Durante el tiempo en que trabajé con él, siempre me pareció un excelente periodista y muy trabajador.

Siempre sonriente y siempre dispuesto a ayudar, Robert fue uno de los grandes. En reconocimiento a sus esfuerzos fue nombrado como Miembro Honorario en 1997 pero murió tres años más tarde. El programa turístico y cultural rompió todos los records, con visitas a los monumentos más destacados de la ciudad, incluyendo las pirámides de Teotihuacán, un verdadero espectáculo, así como festivales de música y baile; la fiesta con cena ofrecida por el Dr. Vázquez Raña, el Vice-Presidente del Comité Olímpico Internacional en su propia casa.

A MONTREAL. Sucedió que tomamos un vuelo el 19 de Abril para visitar Oaxaca y sus ruinas arqueológicas, en donde fuimos homenajeados con el título de “Ciudadanos de Oaxaca”. Desde ahí volamos, dos días más tarde, a Chicago, como una escala en el camino a Montreal, Canadá para aceptar la invitación del Comité Organizador de la ciudad de los Juegos Olímpicos. Una vez en Chicago, otro problema con las visas, una vez más relatado por Frank Taylor: “Desde Oaxaca volamos a Chicago, donde nos transfirieron a un avión canadiense. A todos los periodistas del bloque este les habían entregado sus visas en la ciudad de México junto con los de América del Sur, así que no tenían problema para abordar el otro avión. El resto de nosotros, sin embargo, por un reglamento interno en vigor en el aeropuerto de Chicago nos impedía caminar las 300 yardas para esperar el avión canadiense. Afortunadamente, después de una acalorada discusión con el director del aeropuerto, se nos permitió cambiar de avión y continuar nuestro vuelo a Montreal, en donde fuimos recibidos por Louis Chantigny y los miembros de su equipo”.

La visita a Montreal, donde los Juegos Olímpicos debían comenzar solo tres meses más tarde, fue vista como la continuación del Congreso, como lo fue el viaje a Oaxaca. En Montreal, esperamos dos días completos, magníficamente atendidos por el Comité Organizador de los Juegos, visitando en gran detalle las instalaciones, estuvimos regresando a mediados del mes de Julio. Pero entonces ya sería informar sobre el progreso de las Olimpiadas. En esos Juegos una vez mas AIPS tuvo la oportunidad de proporcionar un delegado para supervisar todo lo que tenía que ver con los servicios prestados a los medios de comunicación. Y una vez más coincidir con Lord Killanin y Monique Berlioux, el Director del COI, encargado de la relación con los medios. Por la tarde del 24 de Abril, once días después de salir de Madrid, los Delegados españoles regresaron al aeropuerto de Barajas dando por concluido al más largo Congreso de AIPS. Largo y pleno en magníficos recuerdos. Antonio Mora Hurtado hizo un excelente trabajo. Al igual que sus colegas en el Comité Organizador. México siempre ha tenido grandes representantes en los Congresos y Asambleas de AIPS, desde Eduardo Zambrano, quien asistió a la reunión en Madrid en 1962, hasta Antonio Mora Hurtado quien nos atendió muy bien en su querido México, sin olvidar el trágico deceso de Raúl Garnica o Salvador González Ruz, Vice-Presidente de 1968 a 1971, en virtud de Félix Levitan. Pero, sin lugar a dudas, el más representativo de ellos y el más recordado en AIPS fue Reinaldo Hijar, extraordinario y extrovertido, un mexicano completo, quien animaba todos los intermedios en las reuniones con sus chistes y canciones. Magnificas personas.